RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA DE LOS ESTADOS UNIDOS Y CANADÁ

 

‪2. ¿Qué es la Catequesis?‬

Hola una vez más… Espero que este proyecto de formación que hemos iniciado  vaya creciendo y produciendo frutos permanentes y duraderos en nuestra Renovación Carismática y en general en todo cristiano.

En el primer artículo hablamos de un elemento básico y esencial de la vida de la Iglesia, la Evangelización. Nuestro artículo en esta ocasión nos presenta otro elemento que tampoco puede faltar, LA CATEQUESIS.

Me gustaría que iniciemos pensando que pasa en el plano meramente biológico, un recién nacido no se satisface con la vida misma, aunque esta es ya una gran bendición, es necesario alimentarla para que se desarrolle y tenga la fuerza necesaria para más tarde sea capaz de transmitirla a otros más. Lo mismo sucede con la vida en el Espíritu: El infantilismo espiritual conduce a una anemia, un debilitamiento que termina en la misma muerte. Una plantita nueva necesita ser regada y abonada para que produzca abundante fruto. Así, el neo-evangelizado no se satisface con esta nueva vida qué, sin dejar de ser un gran comienzo, sólo ha cumplido con la “iniciación”, es necesario un proceso que le ayude a crecer y perseverar en el nuevo camino que ha emprendido. A este proceso la Iglesia le ha llamado por muchos siglos: CATEQUESIS. Pero a qué nos referimos concretamente cuando hablamos de catequesis.

Catequesis viene del vocablo griego κατηχισμός, (catejismós)  que a su vez se une a la raíz del verbo κατηχεῖν (catejein) que significa instruir, enseñar y es  a menudo la continuación a un momento de iniciación. Esta acción se remonta al origen mismo del cristianismo, completando la doctrina transmitida en primer lugar por el kerigma, y, durante los primeros siglos, especialmente en la época de los Padres de la Iglesia, constituyendo la doctrina fundamental sobre la que se edifica la homilía, de un carácter más especulativo y espiritual. La catequesis es profundizar en el mensaje evangélico para educar la fe. 

Educar, a su vez, es buscar hacer crecer la semilla que Dios depositó en el alma el día del Bautismo, mediante tres aspectos importantes: Entendimiento (acto de inteligencia), pero nunca podemos llegar a abarcar totalmente la grandeza infinita de Dios. Aceptación (acto de voluntad), después, la voluntad decide si acepta o no los datos que ha recibido la inteligencia. Gracia de Dios, como la voluntad no recibe con total seguridad sobre cuanto le presenta la inteligencia, necesita la ayuda de la gracia para aceptar lo que está más allá sus posibilidades. Esto nos llevará a alcanzar ese hombre maduro del que habla el Directorio Catequista General emitido por la Congregación para la Doctrina de la Fe: El hombre maduro en la fe conoce el misterio de la salvación revelado en Cristo y los milagros y hechos divinos que prueban que este misterio se realiza en la historia humana. Por tanto, no basta que la catequesis excite solo una experiencia religiosa, aunque sea verdadera, sino que debe llevar a percibir poco a poco toda la verdad del plan divino, enseñando a los fieles a leer las Sagradas Escrituras y a conocer la tradición. La Renovación más que nunca, necesita “hombres maduros” en su fe, felicidades, estas en camino. DTB

 
CNSH
RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA DE LOS ESTADOS UNIDOS Y CANADÁ
ALL RIGHTS RESERVED 2012© COMITÉ NACIONAL DE SERVICIO HISPANO® USA | CREDITS