Elementos De La Renovación Carismática Católica

Monseñor José Malagreca

IV: PROFECÍA, LENGUAS E INTERPRETACIÓN

En un Círculo de Oración, hay muchos ministerios que se ejercen. Entre ellos, hay tres dones muy particulares: Profecía, Lenguas, Interpretación.

EL DON DE PROFECÍA
1. La palabra “profecía” es una palabra griega. “Fecía” quiere decir “hablar”. “Pro” quiere decir “fuera”. Se siente un mensaje dentro del corazón, y uno es empujado a darlo, a sacarlo “Fuera”, pues quema en el corazón. No se lo puede guardar, hay que hablarlo;

2. La palabra “profecía” no quiere decir “predicción”. Mucha gente cree que uno que “profetiza” predice el futuro. No es así. Es muy raro que haya predicciones de eventos futuros en un Círculo de Oración. Pero hay muchas profecías. Las profecías no son predicciones.

3. Una profecía es un mensaje recibido de Dios, mensaje que se da a los demás. San Pablo dice en 1 Corintios 14.3 que son mensajes de edificación, exhortación y consolación. También, él dice que no son palabras “privadas”, para la edificación de uno mismo, sino que son dirigidas al pueblo. “El que profetiza, edifica a toda la asamblea” (1 Cor. 14.4)

4. La persona que tiene el don de profecía comunica a la gente el corazón de Jesús. En un Círculo de Oración deben haber momentos para escuchar a Dios. Dios quiere comunicarSe con Su pueblo. Dios habla a través de las Escrituras; habla a través de enseñanzas; y habla, a veces de una manera muy directa, en mensajes inspirados;

Hay gente que cree a veces que las profecías son como una frase escrita por Dios en la mente de uno. Pero no siempre es así. Bien entendido, una profecía es el resultado de tiempo dado al Señor para escuchar. Muy a menudo, uno recibe inspiraciones cuando está a solas en oración, y se tiene que seguir buscando para redefinir y concretizar el mensaje. Solamente después de mucho discernimiento se puede dar un mensaje que es de Dios;

6. Dios no quita la personalidad de uno al dar profecías. Hay que notar que la persona que profetiza da el mensaje utilizando la manera de hablar que tiene, el vocabulario que posee, la lengua que habla; y los pensamientos que están dentro de ella. Dios respeta todo. Pero cuando es el Espíritu que lo inspira, oímos la voz de Dios a través de mensajes dados por seres humanos.

7. En el Nuevo Testamento, vemos el problema de “falsos profetas”: no todo el que dice que habla en nombre de Dios está de hecho inspirado por Dios. Y cuando el que habla no está inspirado por Dios sino por otro espíritu, tenemos el caso de “falsa profecía”. Por eso, Pablo nos dice que examinemos todo: “No extingan al Espíritu; no desprecien las profecías; examínenlo todo y quédense con lo que es bueno” (1 Tes. 5.19).

8. Además, hay lo que yo llamo “no profecía”. No es falsa profecía la que no está inspirada por un espíritu malo; pero tampoco es profecía porque no lleva el Espíritu. Palabras bonitas que no son de Dios son simplemente eso – bonitas- No son profecía.

9. Hay que tener paciencia en el desarrollo del don de profecía. Los que tratan de dar mensajes de Dios no nacen con el don. Es un don que crece, y crece después de mucho esfuerzo. Animen a la gente a que profetice; corrijan si es necesario; tengan paciencia durante el proceso; escuchen para ver si Dios está hablando.

EL DON DE LENGUAS
1. El don de lenguas es el poder hablar a Dios en palabras desconocidas. Uno no entiende el sentido de las palabras porque no son dadas para comprenderse; son dadas para poder hacer un desvío de la mente en la oración.